El año 2022 podría pasar a la historia mundial como el período en que el siglo XXI atestiguó la guerra europea más económicamente determinante de los sucesos posteriores a la pandemia Covid-19, cuya principal característica podría ser una inesperada -y esporádica- vuelta a las condiciones políticas y económicas que prevalecieron durante la Guerra Fría (1949-1991). Esto podría argumentarse a partir de la afirmación de que la intervención armada de Rusia en Ucrania no fue del todo un hecho inesperado para la comunidad internacional, pues Rusia ha considerado a este país como parte de su llamado “Near Abroad”. La disolución de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas en 1991 redefinió los círculos de influencia que antaño había trazado este desaparecido país para conducir su política exterior. Un nuevo círculo de influencia surgió con el reemplazo de Rusia como potencia sustituta de la URSS en Europa y Asia, este círculo (el Near Abroad) está conformado por los nuevos estados autónomos que fueron repúblicas de la URSS que funcionaban como colchón o amortiguador entre las fronteras de esta gran potencia con sus países vecinos de Europa, mayormente, aunque también esto sucedía en Asia central. El Near Abroad lo abarcan las repúblicas balcánicas (Estonia, Letonia y Lituania), los estados del Cáucaso (Georgia, Azerbaiyán y Armenia), los estados fronterizos con Europa del este (Ucrania, Belaraús y Moldavia), y los estados de Asia central como Kazajstán, Uzbequistán, Turkmenistán, etc.
Raúl Gustavo Acua Popocatl[1]
[1] Profesor de tiempo completo en el Centro Universitario UAEM Nezahualcóyotl.
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