Resumen
Transcurría el mes de diciembre de 2019, cuando algunos noticieros informaban sobre una enfermedad proliferante en la ciudad de Wuhan, China. El virus SARS COV-II se expandía por toda la región dejando cientos de personas gravemente enfermas, con algo semejante a una grave neumonía, en tanto que el mundo seguía su curso, en completa ignorancia delo que estaba por venir.
Los titulares del primer mes de 2020 eran ocupados por la creciente tensión entre Irán y Estados Unidos debido a la muerte de un importante general iraní, la constante amenaza de guerra y el ataque a las bases militares norteamericanas en el país de oriente. El suceso trajo consigo el aumento brusco de los precios del petróleo y sigilosos movimientos a la baja de la bolsa de valores, anticipándose a un conflicto armado de mayor magnitud. Sin duda, una mala racha para la principal potencia mundial, pues su entonces presidente Donald Trump, enfrentaba un juicio político en medio de un conflicto armado y en la víspera de la elección presidencial. Las consecuencias económicas de ello no se hicieron esperar con la depreciación de diversas monedas de países latinoamericanos, las medidas cautelares ante los riegos de los mercados financieros en un escenario político complejo, ejercieron presión en la mayoría de los mercados emergentes.
Adriana Mitani Cruz Cruz
FES Aragón-UNAM
Artículos relacionados
- Predicción de precios del pepino persa mexicano en el mercado de Estados Unidos
- La trampa de las materias primas: el caso del petróleo mexicano
- La Industria Atunera: la diversificación que nació de una guerra comercial
- Estudio de la competitividad del aguacate de México bajo los indicadores de Vollrath y Lafay
- 2020: el año de la pandemia